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¡Bienvenida!

Prepárate para una experiencia saludable y emocionalmente positiva.

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Saludo afectuosamente a todos y les doy la bienvenida!!

El tesoro más grande con el que Dios me ha bendecido es mi familia, mi esposo, mis seis hijos, mis hijos políticos y mis nietos quienes han sido mi inspiración y mis grandes maestros.

Por más de 50 años he trabajado por la mujer y la familia, ofreciéndo cursos de psicoprofilaxis a parejas en el embarazo y acompañándolos en el parto, compartiéndo con ellos las etapas más significativas de su vida familiar. El parto natural, la  lactancia materna, el respeto a la vida de los niños, la comunicación de la pareja y el sueño de ayudarlos a formar familias unidas; padres comprometidos y dispuestos a entregarse por completo a su misión llenos de amor, después de desarrollar habilidades y herramientas que les ayudan a tomar decisiones responsables y asertivas asumiendo el cuidado de su propia familia.

Así mismo, desde 1994 a la fecha, ha sido un objetivo en mi vida, formar especialistas  en Educación Perinatal en la Universidad Anáhuac con las certificaciones de Lámaze International y Dona International; es una gran alegría constatar que a través de los más de 300 egresados  que tenemos, se está protegiendo el parto normal y la fortaleza de las madres, beneficiando a cientos de mujeres en toda la República Mexicana y el extranjero.

Se está haciendo realidad mi sueño de educar a las parejas por medio de mis alumnos, ahora entrañables colegas. De igual forma, con mi participación en los medios de comunicación e internet,  espero alcanzar a muchas más mujeres, quienes son las que cambiarán el  mundo desde sus orígenes, humanizando la manera de nacer y creando una sociedad en la que se aprecie la vida y se trabaje por la paz.

 

La vida de los bebés recién nacidos y de los lactantes es una de las mas grandes preocupaciones  de los padres de familia cuando se presenta algún desastre natural.

En septiembre del 2014 el huracán «Odile» azotó a Baja California Sur, muchos perdieron su casa, las personas vivieron la amenaza de la escasez, falta de energía eléctrica y  problemas con el abasto de agua potable y de alimentos. Como también sucedió en México con los ciclones «Ingrid»  y «Manuel»en septiembre del 2013, que azotaron a muchos estados del país con fuertes lluvias e inundaciones causando grandes desastres, carreteras bloqueadas por derrumbes, poblaciones aisladas, escasez, viviendas perdidas y mucho dolor.

La Asociación Internacional de Consultores de Lactancia www.ILCA.org hace varias recomendaciones ante  situaciones  de emergencia y asegura que la lactancia materna es el recurso mas importante que salva la vida a los bebés y niños pequeños en desastres naturales.

El personal de rescate y sanitario debe conocer la importancia de que las madres amamanten a sus hijos especialmente en los casos de desastres naturales como inundaciones, temblores y evacuación de pobladores.

La lactancia materna salva vidas porque la leche humana es la nutrición perfecta para los lactantes y contiene anticuerpos que combaten infecciones y enfermedades. El agua contaminada y las condiciones de insalubridad en las que se diseminan bacterias son comunes en las emergencias y los bebés están en especial riesgo. Por tanto se debe alentar y apoyar a las madres a que amamanten a sus bebés o a reiniciar el amamantamiento en caso de haber sido suspendido.

El alimento mas seguro y saludable es la leche de las madres y es que además mantiene a los niños protegidos y disminuye los niveles de estrés, calmando a ambos, madres y bebés atemorizados por el desastre.

Datos relevantes para actuar:

1. Las madre pueden producir mucha leche….aun estando estresadas.

Muchos trabajadores de la salud asumen que una madre estresada durante una emergencia no puede producir leche, esto es falso!! la realidad es que las mujeres estresadas pueden producir mucha leche si recibe apoyo para relajarse.  Es recomendable animar a las madres a cargar a sus bebés en contacto piel con piel ya que esto disminuye el estrés, ambos se calman y la leche fluye con facilidad. Un rebozo es suficiente para cargar al bebé en contacto pie con piel y amamantarlo con privacidad.

2. Las madres pueden amamantar aún con hambre.

Las madres que tienen hambre pueden amamantar y producir mucha leche nutritiva para sus bebés aunque no obtengan suficiente alimento para si mismas. Producen leche a partir de sus propias reservas corporales de modo que en una emergencia la cantidad y calidad de su leche no se verán afectadas. Sin embargo debemos reconocer que una madre hambrienta no tendrá suficiente energía y le costara trabajo amamantar por lo que se debe priorizar la alimentación a las madres lactantes en lo posible, quienes también necesitarán líquidos.  Debemos alimentar a las madres para que ellas puedan alimentar a sus bebés.

3. Los bebés deben continuar siendo amamantados…aún si están enfermos

Los lactantes y niños pequeños tienen cinco veces mas posibilidades de morir en una emergencia por un desastre natural usualmente debido a la diarrea. La leche materna se absorbe rápidamente y los abundantes factores inmunológicos que contiene ayudan a combatir las infecciones y las enfermedades. De igual manera la leche humana contiene nutrientes, minerales y agua que ayudan a mantener bien hidratado al bebé.

Si el bebé está enfermo, debemos animar a su madre a que lo amamante frecuentemente por lo menos 8 veces en 24 horas.

4. Es importante no aceptar ni distribuir de forma rutinaria fórmula infantil porque es un PELIGRO para los bebés.

La fórmula infantil no debe distribuirse rutinariamente en una situación de emergencia, especialmente las fórmulas en polvo porque requieren agua limpia para su preparación segura. En una emergencia la distribución de fórmula puede realmente hacer mas daño que bien.

Por tanto no se debe distribuir fórmula masivamente. Solamente en algunos casos especiales como sería un lactante huérfano o algo extremo que lo justifique, vigilando que se tenga agua hervida para su preparación.

5. El amamantamiento puede reiniciarse….aún si la madre lo ha suspendido.

Las madres pueden empezar a producir leche nuevamente aunque hayan suspendido su lactancia, a esto se le llama relactación y puede ser una solución salvadora de vidas en una emergencia. Por ello hay que informar a las madres y animarlas a que reinicien su lactancia y proporcionarles un lugar tranquilo y protegido para que lo hagan con privacidad y puedan lograr  que sus bebés vuelvan a mamar para que la leche vuelva a fluir de nuevo.

Y es que es necesario proteger la lactancia exclusiva  durante los primeros 6 meses de la vida, apoyando a las madres, facilitando que amamanten entre 8 y 12 veces al día. Ellas deben continuar amamantando  por uno o dos años cuando el bebé ya reciba otros alimentos.

 

     La doula es una persona especialmente capacitada para acompañar profesionalmente en el parto a las mujeres. Una de las mejores formas de favorecer la normalidad del parto es estar acompañada por una doula, pues se sabe que la mujer en el proceso del parto no debe estar sola, sino con alguien de su confianza que le ayude a sentirse segura y bien atendida por personas que la respeten y la traten amorosamente pues la función que está realizando al dar a luz tiene un valor infinito: la llegada de una nueva vida humana. Es por ello que la participación de la doula en el equipo de salud, tiene un impacto positivo, en tanto que brinda a la mujer la confianza para lograr un parto saludable, normal y gozoso.

La palabra “doula” viene del griego y significa " al servicio de…"  Actualmente se refiere a una mujer con entrenamiento profesional y con experiencia que  ofrece apoyo físico y emocional continuo a la mujer durante el parto. Numerosos estudios clínicos recientes muestran que cuando una doula apoya a la mujer, la labor de parto es más corta, presenta menos complicaciones, los bebés son más saludables y amamantan exitosamente con mayor facilidad. Su sola presencia reduce la necesidad de usar muchas de las intervenciones médicas que más frecuentemente se usan en los partos en los hospitales como son occitocina intravenosa para inducir o conducir el parto, medicamentos para el dolor, bloqueos peridurales, fórceps y operación cesárea.

Así mismo, la investigación revela que los beneficios de la presencia de la doula en el parto se extienden a la esfera emocional ya que las madres manifiestan haberse sentido mas seguras y cuidadas, se adaptan mejor a la nueva dinámica familiar con un recién nacido que implica un cambio importante en su vida.  Al reconocer que el nacimiento de un bebé es un evento propio de la familia y que  la mujer está dotada, por  naturaleza, de la capacidad para dar a luz,  se hace necesario que se respete tanto a la madre como al proceso natural que realiza al parir.

Precisamente, la doula ayuda a las madres a tener mayor confianza en si mismas, en su habilidad natural para traer al mundo a sus hijos y en su capacidad para amamantarlos, factores que promueven  la salud física y emocional de la madre y el bebé. Y es que una buena experiencia en el parto facilita que la madre asuma su maternidad de manera armónica y libre, iniciando el proceso de apego con su recién nacido y la lactancia materna.

De hecho, los sentimientos de seguridad y gran fortaleza que la mujer experimenta al lograr un parto normal favorecen su estabilidad emocional  observándose menor depresión posparto y menor incidencia de abuso y maltrato hacia el menor.  La doula reconoce y valora el parto como una experiencia clave en la vida de la mujer, que la madre jamás olvidará y que repercute en su relación ulterior con su hijo y su familia.

Al comprender a fondo la fisiología del parto y las necesidades emocionales de la madre, la doula la orienta para planear concienzudamente el nacimiento de su hijo. Permanece a su lado durante el trabajo de parto, el nacimiento y el puerperio inmediato ofreciéndole apoyo emocional, medidas de confort y puntos de vista objetivos que ayuden a los padres a obtener la información que requieren para tomar decisiones informadas, libres y asertivas.

De igual modo, la doula facilita la comunicación entre la mujer y su marido, también funciona como un interlocutor entre los padres y el equipo de salud, interpretando para ellos el entorno, el lenguaje técnico y los procedimientos hospitalarios.  Sin duda, la presencia de la doula es una gran ayuda para lograr un parto normal, natural, gozoso y lleno de salud; entender su papel en el equipo de salud fomentará mejores prácticas de atención para las mujeres embarazadas y sus bebés.